Todo régimen de alimentación nuevo requiere un tiempo de ajuste. El cuerpo pasa por un periodo de purificación y adaptación al nuevo régimen que se puede manifestar de diferentes formas y durar de uno a cinco días. Toma mucha agua y siempre mantén en el refrigerador opciones saludables y bajas en calorías para comer, por ejemplo: pepinos y jícama, ensalada, sopa de verduras, etc. Si es hora de tu snack y no tienes fruta a la mano, puedes tomar media porción de SHAKE ME!™